Huellas en el camino.
lunes, 9 de septiembre de 2019
PALABRAS A MAMÁ II
Casi once meses que no estás entre nosotros. ¡La vida nos cambió tanto!
De a poco nos vamos acostumbrando a ser 7, a que papá coma todas las noches en casa, de a poco te escucho en mi voz y en la de las chicas diciéndole las mismas frases para que se cuide, para que no decaiga.
Tu ausencia es fuertísima mamá, como lo era tu presencia. Era tanto lo que se escuchaba tu voz, tu risa, tus cantos y tus consejos( a veces no muy bien recibidos por cierto, porque siempre querías que se hicieran las cosas a tu manera) que el silencio de tu voz se escucha.
Papá sobrevive. Tiene una fortaleza que no le creímos; y aunque te extraña como nadie se levanta cada día con toda la voluntad de vivir lo mejor que pueda.
Hace cosas, hace planes, se proyecta al futuro aunque le falta como él siempre dice una parte tan importante que tiene que aprender a vivir de nuevo.
Yo muchas veces pienso que nunca creí que te irías vos primero. En verdad no me imaginaba la vida sin ninguno de los dos pero cuando tenía miedo y pensaba, siempre creía que iba a tener que despedir antes al viejo.
Nunca creí que debería acostumbrarme así de golpe a que no estés más, a no tener a mi confidente con las cosas de los chicos, a mi compañera de charlas docentes, a la mamá amorosa a la que podía recurrir si necesitaba cualquier tipo de ayuda, a la mujer con la que confrontábamos con respeto cuando teníamos diferencias.
De repente un día estábamos haciendo planes para cuando salieras del sanatorio, y de repente un día estábamos ahí mismo y ya no te reconocía, ya era yo un poco la mamá y vos la hija, y de repente otro día no supiste quién era yo, y se me empezó a partir el alma porque supe con toda certeza que te estaba perdiendo.
Y te fuiste mamita. Ante nuestros ojos aún incrédulos y nuestros corazones rotos de dolor,
A veces quiero llorarte a los gritos, pero no lo hago porque los chicos sufren, papá sufre, Marce sufre...y sé que seguramente vos sufrirías si me vieras.
Entonces trato de seguir adelante. Armamos rutinas nuevas con el viejo, la hora del té, la hora de la cena. Tratamos de incorporarlo a las conversaciones, de escucharlo siempre primero a él, porque no estás vos que eras su escucha número 1. Nunca podremos reemplazarte en su vida, pero te juro que lo cuidamos con todo nuestro amor y hacemos que su vida sea lo mejor posible.
Yo hablo mucho con él de vos, de recuerdos, de cosas que solo nosotros dos recordamos y se las contamos a Marce y a los chicos. Cosas del barrio, de mi infancia, cosas de tu vida, de la de ustedes, de la mía( que es casi lo mismo).
Nos reímos, nos emocionamos, te extrañamos siempre, cada uno como puede.
Y ahí vamos mamita. Como vamos pudiendo. Pero estamos juntos los 7. Como siempre estuvimos los 8. Como vos querías, y como disfrutamos por tanto tiempo.
Ahora planeamos un Chascomús de noviembre con los Giannine. Papá quiere ir y todos queremos que se cumpla su deseo.
Y vamos a ir y a disfrutar, y a reírnos y a comer rico. Y seguramente te vamos a extrañar muchísimo. Y en cada uno de nosotros estarás presente cuando hagamos cada cosa.
Así es la vida sin vos mamita.
Un duro aprendizaje.
Pero llevamos tu amor dentro de nosotros, y estamos juntos.
Y seguimos adelante.
martes, 11 de diciembre de 2018
PALABRAS A MAMÁ I
Me preguntaba que estaría haciendo hace un año...y hace seis meses...
Seguro estaría pensando en la comida que haríamos para Navidad o en el Día del padre, o en las tareas de la escuela, o en hacer algún viaje para escapar de la rutina. Tal vez me quejaría de las cuentas de los servicios que ya se estaban yendo a la mierda mientras mi pobre sueldo de docente se quedaba atrás.
Habré protestado por el desorden de los cuartos de mis hijos, habré tomado unos mates mientras veía alguna boludez en la tele.
Seguro habrás venido en algún momento del día o de la tarde, según si fuese entre semana o finde, a charlar y a comentar las cosas del día, del barrio, de la familia. Habremos criticado a alguien, nos habremos reído de alguna pavada, habremos soltado alguna lágrima por algún recuerdo familiar o por algún logro de los chicos.
Lo que seguro no hice mamá es pensar que hoy estaría llorando desde hace dos meses tu partida. Que sobrevendría una gran sombra a nuestras vidas, que viviríamos 3 meses de horrores y que una enfermedad de mierda te iba a arrancar de nuestra vida.
Hoy estoy( estamos) tratando de escribir páginas nuevas en el libro de la vida de nuestra familia.
Cumplimos al pie de la letra tu legado de siempre ( "no me lo dejen solo al viejito"), proyectamos la Navidad y el Año nuevo esperando a Bianca, la nueva vida que va a traer Eli a este mundo.
Me enseñaste muchas cosas mamá, tantas que es imposible enumerarlas, pero creo que la principal fue que no hay que dejarse vencer por el dolor,que hay que erguirse, secar las lágrimas, dibujar una sonrisa, salir adelante y luchar por lo que vale, por el amor de los de uno, por la vida, que vale la pena ser vivida.
Y acá estoy mamita, ocupando en parte tu lugar en esta familia, un honor del que no sé si soy capaz, me falta saber tantas cosas...
Por vos me seco las lágrimas, por vos sigo cantando cuando puedo, por vos intento, a cada momento y con cada desafío de este duelo terrible de extrañarte y no tenerte con nosotros, pensar qué querrías vos, qué hubieras hecho, qué me hubieras dicho.
Muchas veces me preguntabas cuándo volvería a escribir. Hoy puedo responderte que ahora es el momento. Tengo mucho para decir y contar.
Hoy empiezo mamá.
Seguro estaría pensando en la comida que haríamos para Navidad o en el Día del padre, o en las tareas de la escuela, o en hacer algún viaje para escapar de la rutina. Tal vez me quejaría de las cuentas de los servicios que ya se estaban yendo a la mierda mientras mi pobre sueldo de docente se quedaba atrás.
Habré protestado por el desorden de los cuartos de mis hijos, habré tomado unos mates mientras veía alguna boludez en la tele.
Seguro habrás venido en algún momento del día o de la tarde, según si fuese entre semana o finde, a charlar y a comentar las cosas del día, del barrio, de la familia. Habremos criticado a alguien, nos habremos reído de alguna pavada, habremos soltado alguna lágrima por algún recuerdo familiar o por algún logro de los chicos.
Lo que seguro no hice mamá es pensar que hoy estaría llorando desde hace dos meses tu partida. Que sobrevendría una gran sombra a nuestras vidas, que viviríamos 3 meses de horrores y que una enfermedad de mierda te iba a arrancar de nuestra vida.
Hoy estoy( estamos) tratando de escribir páginas nuevas en el libro de la vida de nuestra familia.
Cumplimos al pie de la letra tu legado de siempre ( "no me lo dejen solo al viejito"), proyectamos la Navidad y el Año nuevo esperando a Bianca, la nueva vida que va a traer Eli a este mundo.
Me enseñaste muchas cosas mamá, tantas que es imposible enumerarlas, pero creo que la principal fue que no hay que dejarse vencer por el dolor,que hay que erguirse, secar las lágrimas, dibujar una sonrisa, salir adelante y luchar por lo que vale, por el amor de los de uno, por la vida, que vale la pena ser vivida.
Y acá estoy mamita, ocupando en parte tu lugar en esta familia, un honor del que no sé si soy capaz, me falta saber tantas cosas...
Por vos me seco las lágrimas, por vos sigo cantando cuando puedo, por vos intento, a cada momento y con cada desafío de este duelo terrible de extrañarte y no tenerte con nosotros, pensar qué querrías vos, qué hubieras hecho, qué me hubieras dicho.
Muchas veces me preguntabas cuándo volvería a escribir. Hoy puedo responderte que ahora es el momento. Tengo mucho para decir y contar.
Hoy empiezo mamá.
martes, 13 de enero de 2015
DISCOS DE VINILO
Mi hijo de 15 años está empezando a descubrir los discos de vinilo... Y digo descubrir porque el nació con los CD, MP3, la música bajada de Internet y toda la tecnología a su alcance. Tiene un anchísimo y casi infinito mundo de posibilidades por encontrar y escuchar, en la red hay de todo y yo misma me sorprendo a veces de las cosas que encuentro.
Sin embargo hay algo que no conocerá nunca...la ansiedad que sentíamos los que, como yo, juntábamos la plata de los regalos de cumple, lo que nos daban los viejos, los abuelos, y nos íbamos a la disquería.
En Villa del Parque había, cuando yo era adolescente, dos disquerías grandes y tradicionales: Casa Salvo, en Ricardo Gutierrez entre Cuenca y Campana, y Donato, en Nazca entre Nogoyá y Ricardo Gutierrez, justo antes de la vía.
Cada una tenía su impronta, donde se leía el estilo del dueño. En Donato por ejemplo, había a la entrada una batea con casettes, como signo de modernidad y adecuación a los avances en materia de música en la época.
Pero cuando yo tenía 13, 14, 15 años lo que uno tenía que tener era EL DISCO, el LP, que era toda una maravilla desde la tapa, que muchas veces traía las letras, y donde había lugar para que si te lo regalaban te escribieran una larga dedicatoria. Porque antes también se escribía mucho.
A mí me gustaba mucho ir a Salvo, aunque el señor ídem fuera bastante serio, me tratara de ud y de señorita, y me diera un poco de vergüenza pedirle lo que andaba buscando, porque eran las primeras compras que hacía sola.
El sr Salvo buscaba en sus estantes interminables, donde había todo tipo de música que pudieras desear, su negocio estaba muy bien provisto y catalogado.
Cuando sacaba el disco lo limpiaba, aunque estaba impoluto, lo observaba detenidamente para constatar que no tuviera ninguna raya ni marca y te preguntaba: " ¿quiere escuchar algún tema? " Y yo al menos, siempre decía que sí, no sé si por educación o por qué motivos, pero él lo colocaba cuidadosamente en la bandeja y ahí mismo el local se llenaba de música.
Ahí la duda era si esperar que pase un tema, o decirle " lo llevo", cosa que yo generalmente hacía, entonces el lo metía en el sobre de adentro, en la tapa ( que sellaba con un sello azul que rezaba CASA SALVO), y yo me iba feliz de la vida a escucharlo en el Winco primero, y en el equipo que me regalaron para los 15 después, miles de miles de veces...hasta que juntaba para ir a comprarme otro.
Hermoso recuerdo que me lleva a vivencias profundas de mi adolescencia...
martes, 6 de mayo de 2014
CUMPLÍ 50 AÑOS
Este año en enero cumplí 50. 50! suena como lleno, importante, "redondo" ( más redondo que los otros cambios de década).
La verdad nunca me molestó la cuestión de la edad. No tuve crisis de los 30 ( conozco quienes siguen cumpliendo 25 aunque ya hace rato que tienen 30 y tantos), tampoco crisis de los 40, por el contrario me sentía plena y feliz porque además estaba embarazada de mi 4ta hija, con mis otros 3 hijos ya bastante criados y no me pesaba para nada tener 40 años.
Estos últimos 10 volaron, entre el vértigo de criar a mis hijos, trabajar, atender varicelas, anginas y otros, a organizar viajes de egresados de primaria, de secundaria, fiestas de 15, y miles de otras cosas...y entonces me encontré cumpliendo 50.
La verdad nunca pensé que me gustaría tanto llegar a esta edad, me siento más plena, segura, conforme contenta conmigo de lo que nunca imaginé cuando era más joven, y creía que a los 50 ya se era viejo.
Ya no me preocupa tanto lo que piensen ni digan los demás, aprendí a decir "no tengo ganas", "no me gusta", " necesito ayuda"... Perdí bastante la omnipotencia de los 20 o 30.
Como contrapartida, me siento más sensible, vulnerable y temerosa al dolor de los míos, de la gente querida. Con los años uno va sabiendo más cosas, y eso tiene ventajas y desventajas, porque saber y conocer te abre la cabeza, y también te hace tener en cuenta, mucho más seguido, que nada es para siempre, que nadie es eterno, que la vida es corta... En fin, a los 50 uno empieza a repetir más seguido los dichos y refranes de los abuelos.
Celebro tener 50 años, y espero cumplir muchos más, con la mente clara para poder ir adaptándome a los cambios que presenta la evolución natural en la vida.
La verdad nunca me molestó la cuestión de la edad. No tuve crisis de los 30 ( conozco quienes siguen cumpliendo 25 aunque ya hace rato que tienen 30 y tantos), tampoco crisis de los 40, por el contrario me sentía plena y feliz porque además estaba embarazada de mi 4ta hija, con mis otros 3 hijos ya bastante criados y no me pesaba para nada tener 40 años.
Estos últimos 10 volaron, entre el vértigo de criar a mis hijos, trabajar, atender varicelas, anginas y otros, a organizar viajes de egresados de primaria, de secundaria, fiestas de 15, y miles de otras cosas...y entonces me encontré cumpliendo 50.
La verdad nunca pensé que me gustaría tanto llegar a esta edad, me siento más plena, segura, conforme contenta conmigo de lo que nunca imaginé cuando era más joven, y creía que a los 50 ya se era viejo.
Ya no me preocupa tanto lo que piensen ni digan los demás, aprendí a decir "no tengo ganas", "no me gusta", " necesito ayuda"... Perdí bastante la omnipotencia de los 20 o 30.
Como contrapartida, me siento más sensible, vulnerable y temerosa al dolor de los míos, de la gente querida. Con los años uno va sabiendo más cosas, y eso tiene ventajas y desventajas, porque saber y conocer te abre la cabeza, y también te hace tener en cuenta, mucho más seguido, que nada es para siempre, que nadie es eterno, que la vida es corta... En fin, a los 50 uno empieza a repetir más seguido los dichos y refranes de los abuelos.
Celebro tener 50 años, y espero cumplir muchos más, con la mente clara para poder ir adaptándome a los cambios que presenta la evolución natural en la vida.
REFLEXIONES ACERCA DE FACEBOOK
Cuando empezó el auge del Facebook, todos nos agregamos y nos hicimos "amigos" de varios cientos de personas por distintos motivos: por haber sido compañeros de trabajo, de la escuela primaria o secundaria, por ser parientes, conocidos de los hijos, etc. etc. etc.
Eso hizo que de repente, nos encontráramos con muros llenos de notas y estados de personas dispares, que opinan distinto de miles de cosas, desde el clima, hasta la política, desde el fútbol hasta las relaciones humanas.
De repente me encontré leyendo opiniones que me arrancan sonrisas, agresiones que me sublevan, y de todo un poco.
Como la libertad es libre, cuando algunas de esas opiniones me resultaron intolerables, fui respetuosa y, en vez de meterme a dar lecciones de vida a otros, eliminé las publicaciones o bien saqué de mi lista de "amigos" a personas cuya ideología, opiniones o posturas frente a la vida me son desagradables.
Esto no implica intolerancia, o absolutismo, es sólo el derecho a elegir qué leo,de quién y en qué momento...es como elegir ver o no un programa de televisión...
En la vida y en mi trabajo convivo con personas que opinan muy distinto entre sí, y muchas veces de lo que opino yo misma, y soy una persona que no suele tener problemas de convivencia con nadie, pero en este ámbito me guardo la libertad de elegir con quién y de qué modo me vinculo.
No acepto que me enseñen qué poner en mis estados, cómo ponerlo, qué decir y qué no decir.
Y aquellos que se pudieran sentir molestos con las cosas que escribo, pueden hacer lo mismo que yo, sacarme de su lista y no tener que leer lo que les desagrade.
Quiero seguir siendo libre de opinar lo que me parezca en mi FB, y creo que todos tenemos el mismo derecho, al igual que tenemos el derecho de pensar lo que se nos cante, de votar a quien queramos, de apoyar al equipo de fútbol que se nos ocurra como y cuando tengamos ganas , así como de poner el el muro aquello que tengamos ganas del modo que lo sintamos. No quiero "medir" lo que escribo. Y que quede claro que si alguno decide que no tiene ganas de leerme, porque considera que mis opiniones le son molestas por alguna cosa, eliminen nomás, que yo no me ofendo.
Eso sí, traten de no enseñarme a vivir ni a pensar vía Facebook, ni por ninguna otra.
A MIS AMIGOS DE TODOS LOS DÍAS DEL AÑO
Esto no es una declaración de principios, ni pretende serlo, es sólo la misma reflexión que viene a mi cabeza desde hace años... La cuestión ésta del "Día del amigo"... Para mí no existe un día en que necesite o deba decirle a mis amigos cuánto los amo, cuánto los necesito, cuán importantes son para mí...me gusta hacérselos saber todas las veces que tenga ganas, cualquier día, en cualquier momento, y juntarme con ellos ( en presencia, o vía telefónica. o vía chat o mail, o SMS, porque Dios me regaló muchos amigos entrañables en la vida, y algunos están lejos, o están a full, pero no por eso dejamos de amarnos, de pensarnos, de rezar por los otros...).
Lo del Día del amigo, es una cosa bastante nueva, cuando yo era adolescente( hace unos años, pero no hace 1000 años!!!) no existía...y no por eso fuimos menos amigos de nuestros amigos.
Como todos los días, les digo que LOS AMO y que mi vida no tendría el mismo significado sin uds, los de ayer, los de hoy, los de siempre, los viejos, los nuevos,los que recorrieron conmigo desde muy cerca una parte del camino, y la vida nos "separó" y ahora nos volvió a juntar, los que están cerca, los que están lejos, la que está cuidándome como un ángel desde el cielo...todos los que le fueron dando sentido a la palabra AMISTAD en mi vida!
jueves, 8 de agosto de 2013
LA CASA DE ARREGUI
Lo primero que viene a mi mente si me siento a escribir aceca de mi vida es la casa donde nací, una típica "casa-chorizo" de principios del siglo XX, con 3 dormitorios que daban a la galería y al patio, enorme y lleno de macetas con malvones, geranios, hortensias y otras plantas y flores que mis abuelos se encargaban de cuidar. También había una escalera por la que se subía a la terraza, en la que había un gallinero, que amí me interesaba mucho visitar desde muy chiquita,
En el verano, la parra daba sombra para protegernos del fuerte sol de mediodía, y en todas partes de la casa se escuchaban las voces, la radio, los silbidos y los cantos de mis abuelos, mis padres, mi tío mi hermano menor y yo, que convivíamos en esa bellísima casa.
La puerta de calle no se cerraba nunca, eran tiempos en que los chicos salíamos con el triciclo, la bici o el karting a jugar a la calle " solos" ( siempre había alguna vecina que se paraba en la puerta a tomar el fresco de la tarde y nos miraba.
A veces, de noche, cuando todos nos estábamos por ir a dormir, alguno de los adultos de la casa, se daba cuenta de que nadie había puesto llave a la puerta, porque la verdad, no se necesitaba. Además mi casa era frecuentada por muchos vecinos que entraban y salían a charlar un rato, a compartir los comentarios del día...mi casa era " la casa del pueblo".
En el verano, la parra daba sombra para protegernos del fuerte sol de mediodía, y en todas partes de la casa se escuchaban las voces, la radio, los silbidos y los cantos de mis abuelos, mis padres, mi tío mi hermano menor y yo, que convivíamos en esa bellísima casa.
La puerta de calle no se cerraba nunca, eran tiempos en que los chicos salíamos con el triciclo, la bici o el karting a jugar a la calle " solos" ( siempre había alguna vecina que se paraba en la puerta a tomar el fresco de la tarde y nos miraba.
A veces, de noche, cuando todos nos estábamos por ir a dormir, alguno de los adultos de la casa, se daba cuenta de que nadie había puesto llave a la puerta, porque la verdad, no se necesitaba. Además mi casa era frecuentada por muchos vecinos que entraban y salían a charlar un rato, a compartir los comentarios del día...mi casa era " la casa del pueblo".
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